Hace unos días me enteré de que este curso somos alrededor de 600 los estudiantes ERASMUS que estamos en Wroclaw, de los cuales unos 100 somos españoles. Esta información me la dio Natalia, una de las tutoras polacas que nos ayuda a los que hemos venido de fuera y no controlamos demasiado el polaco. Lo hacen de manera voluntaria, ni obtienen créditos en sus carreras, ni sacan beneficio económico. Solo practican el idioma español con nosotros. Cada una de ellas tiene a diez estudiantes a su cargo, y se encargan de que nuestra nueva vida sea un poco más fácil. Desde acompañarnos a visitar la ciudad, hasta a hacer todo tipo de papeleo, organizarnos excursiones, fiestas para que nos conozcamos entre nosotros… ¡incluso me han llegado a invitar a beber vodka que destilan en su propia casa! Con lo que me reía yo con mis amigos en España cuando me decían que aquí se destilaba vodka casero y al final he acabado probándolo! Estas chicas son super atentas y muy amables además de listas, pues dominan de manera asombrosa tres o cuatro idiomas.
Lo mejor es que siempre están al otro lado del teléfono dispuestas a ayudarte cuando los necesitas. Por ejemplo, el viernes durante el transcurso de una fiesta que se celebró en la ya mítica planta 16 de la residencia, hubo un incidente con un estudiante de Finlandia. Al parecer el chaval no está muy cuerdo, porque mientras la residencia estaba vacía porque se disparó la alarma de incendios y nos evacuaron a todos los del edificio, éste fue a la habitación que comparte con un español, que lógicamente no estaba, y no se le ocurrió otra cosa que derribar la puerta a patadas porque no tenía la llave y reventar a golpes el ordenador del español para desahogarse. Pues bien, a pesar de que Natalia no fue a la fiesta porque estaba enferma, se presentó en la residencia a primera hora de la mañana para ayudar al murciano a comunicarse con la policía y ver qué hacían con el finlandés. Muy heavy.
En cuanto a la ciudad, cada día me voy manejando más y mejor. Ayer por ejemplo, aprovechando que hacía buen día nos fuimos de pic-nic a un bosque que está muy cerca de la residencia y al que a menudo la gente va a jugar al futbol, a correr, leer... Yo lo veo súper bonito porque como vivo en el sureste español, estoy más acostumbrado a ver ladrillo que extensiones de naturaleza virgen de ese verde que me encanta. Además al lado de la residencia tenemos varios supermercados, un centro comercial, restaurantes… aunque el mito de que Polonia es muy barato con respecto a España no es cierto. Si es verdad que comer o coger un taxi cuesta menos, pero casi todo cuesta mas o menos lo mismo.
Por otro lado, los medios de transporte urbanos son bastante aceptables. Principalmente utilizamos el tranvía y el autobús, que pasan con bastante frecuencia y cuyas principales líneas pasan muy cerca de la residencia. Eso si, tienes que llevar muchísimo cuidado cuando estas caminando por al lado de la calzada o esperando a que llegue el bus, porque las normas de circulación se las pasan un poco por el forro y es normal ver, sobre todo turismos de particulares, circulando a 90 km/hora por el centro. Además, los taxis también pasan con bastante frecuencia, pero si eres extranjero, tienes que andar con los ojos bien abiertos, porque la primera noche nos cobraron 40 Zlotys, que son unos 13 euros, por el trayecto que hay entre la plaza Rynek, que está en el centro de la ciudad, y la residencia. Y ahora sabemos que lo normal es que por esa distancia te cobren unos treinta Zlotys menos de lo que nos cobraron a nosotros.
Y bueno, como hoy es uno de esos pocos días en los que aquí se pueden ver unos pocos rayos de sol, me voy al centro a recorrer un poco la todavía desconocida ciudad.
1 comentarios:
me alegro de que ya seais tan polacos como los Kacinski (q no...)
Muchos abrazos desde 'el enladrillado sureste español'. A partir de ahora seguiré vuestras andanzas desde BCN. Vodka!
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